Cómo escribir un folleto

Cómo se escribe un folleto

Descubre las claves para escribir un folleto que cumpla tus objetivos

Imagen de la película Ciudadano Kane con Orson Welles sobre un montón de periódicos. Lleva abrigo y sombrero. Cómo escribir un folleto, Magníficas Palabras Copywriting.
Imagen de la autora Natalia Gonçalves

Autora: Natalia Gonçalves

Psss… ¿Tienes prisa? Ve directamente a: 

  • Las partes de un folleto eficaz.
  • Los trucos para escribir un buen folleto.

Cuando necesitas comunicarte con tus potenciales clientes, una de las formas más directas es hacerlo a través de un folleto.

Pero entonces… surgen las dudas ¿Cómo escribir un folleto que venda? ¿Qué poner y qué dejar fuera? ¿Cómo organizar toda la información?

Si nunca has hecho un folleto, es posible que todas esas dudas te bloqueen, impidiéndote continuar. La buena noticia es que a mí me ha pasado exactamente lo mismo, y en los primeros folletos que creé me equivoqué muchísimo.

Por eso ahora, cuando en la imprenta ya me invitan a café, sé cómo debo escribir un folleto para que cumpla sus objetivos.

Te lo cuento aquí 🙂

Qué es un folleto y qué tipos hay

Un folleto es una publicación impresa de pequeño tamaño, que se utiliza con fines informativos o promocionales. Los folletos sirven para transmitir información de manera concisa y atractiva.

Pueden tener diversos formatos:

  • Una sola hoja, como las postales, o de tamaño más alargado o más pequeño.
  • Dípticos, doblados en dos partes, como un libro. 
  • Trípticos, es decir, doblados en tres partes.
  • En acordeón: están plegados y al abrirlos se despliegan en más de 3 o 4 caras (que en impresión se llaman «palas»).
  • En cruz: como una hoja doblada en 4 partes. Este tipo y el anterior (acordeón) son muy comunes en los folletos que incluyen un mapa.
  • En libro: con más de 4 hojas, suelen ir grapados en el medio. Son menos comunes.

Folleto, flyer, panfleto, brochure… ¿Cuál es la diferencia?

Verás, la diferencia entre folleto y flyer es… ninguna. Igual que con brochure.

Todas estas palabras se refieren a esa pequeña publicación informativa o comercial. Son distintas formas de llamar a un mismo recurso publicitario.

Por otro lado, panfleto es a folleto lo mismo que propaganda a publicidad y es un término algo despectivo. Se llama panfleto a las revistas o folletos con contenido político, aunque también pueden ser folletos que transmitan la información comercial de manera poco creíble.

Y como no quieres que tu folleto se convierta en un panfleto, te lo vas a currar, ¿Verdad? Pues sigamos viendo cómo escribir tu folleto comercial para que sea eficaz.

 

Deja de comerte la cabeza: hacemos el folleto con el que sueñas

Folletos que llaman la atención, convencen y venden.

Qué tipos de folletos hay

Los folletos son un recurso muy versátil para conseguir distintos objetivos. No todos ellos son comerciales, aunque sí persiguen un objetivo.

Los tipos de folletos según su objetivo son:

  • Folletos comerciales: son los que están dirigidos a un potenciar cliente y su objetivo final es la venta, aunque pueden tener objetivos intermedios, como que visiten una web, llamen por teléfono, acudan a un local comercial, escriban un mensaje o se informen acerca de una oferta puntual. Este tipo de folletos son los más utilizados.
    • Ejemplos: folletos comerciales son los que recibes en tu buzón o en tu parabrisas: de peluquerías, clínicas dentales, academias de idiomas, colchonerías, etc.
  • Folletos informativos: su intención es que el receptor conozca un determinado tema. Son más frecuentes en la comunicación institucional, pero también una empresa puede utilizarlos para dar a conocer sus servicios o lo que le diferencia de la competencia.
    • Ejemplo:
      • Un hospital privado crea un folleto con todos los servicios médicos que ofrece.
      • El ayuntamiento de tu ciudad crea un folleto para informar acerca del nuevo servicio de planificación familiar o del programa de fiestas patronales.
  • Folleto corporativo: con  información sobre la empresa, su misión, visión, valores y servicios. Se utiliza sobre todo en ferias, simposios, eventos corporativos y presentaciones a accionistas.
    • Ejemplo: en la presentación anual de resultados a accionistas de un banco, se crea un folleto para dar a conocer los resultados y para reforzar los mensajes de marca de quién es el banco y por qué hace lo que hace.
  • Folletos educativos: se suelen utilizar para hablar sobre temas de interés público, como salud, medio ambiente o educación. Habitualmente lo  instituciones, centros educativos y ONGs.
    • Ejemplo:
      • El Ministerio de Sanidad hace un folleto para dar a conocer los distintos métodos anticonceptivos.
      • La Universidad crea un folleto para explicar cuáles son los derechos y obligaciones de los y las estudiantes en el campus.
      • Una ONG imprime un folleto con todas las acciones que lleva a cabo con las donaciones de las personas que la apoyan.

Qué partes debe tener un folleto

Aquí entramos en un dilema eterno, el del huevo y la gallina, ¿El formato determina el contenido o es el contenido el que determina el formato?

Según mi propia experiencia, lo que determina el formato es el presupuesto, y por tanto, el contenido ya viene determinado por el espacio que vamos a tener.

A más presupuesto, más posibilidades, más espacio y más información podemos incluir.

Pero ojo, por mucho espacio con el que cuentes, es importante que sepas que no hace falta ponerlo todo. Selecciona bien la información que colocarás en función de qué les interesa a las personas que te leerán.

Además, debes saber que hay ciertas decisiones que encarecen tu presupuesto en imprenta: la calidad y peso (gramaje) del papel, la impresión a color, el plegado de páginas, etc.

Si tienes poco presupuesto y un mensaje sencillo, puedes hacer una cuartilla en blanco y negro en la que pongas todo lo que necesitas transmitir. La mayoría de las veces, el contenido es más importante que el continente.

Las partes de un folleto eficaz

Ok, un folleto puede tener muchas partes, pero cuando necesitas sintetizar, solo algunas de ellas son imprescindibles para que funcione. Y son las siguientes:

  • Titular: debes llamar la atención de tus futuros clientes. Ve al grano, evita clichés y sorpréndele con una frase de impacto.
  • Cuerpo: aquí le das tus argumentos de venta. No le cuentes tu vida, dile justo lo que le interesa, lo que le cambiará la vida de tu producto o servicio. Evita las características y dale beneficios. 
  • Llamada a la acción: esta parte es importantísima. Dile lo que quieres que haga: que te llame, que te escriba, que te visite.
  • Datos de contacto:  tu teléfono, tu email, tu web. Que sepa cómo y dónde encontrarte.

Y si tienes espacio, puedes incluir un subtítulo, una conclusión, etc. Y como te decía, intenta no recargarlo mucho. Tu folleto es un primer contacto, dale la información justa que necesita para llevarle a la acción. 

Los trucos para escribir un buen folleto

A todo esto, es muy recomendable que le añadas un buen aliño para pasar de un folleto eficaz a un folleto superventas. ¿Cómo? Aquí tienes algunos trucos:

  • Conoce bien, bien, bien a tu cliente ideal y escribe para él. 
  • Incluye alguna imagen que apoye tu mensaje y que ayude a desengrasar.
  • El texto debe estar a un tamaño que pueda leer tu abuela sin dificultad. Pónselo fácil.
  • Usa bullet points como estos y negritas para organizar la información.
  • Utiliza un tono acorde a tu negocio y a tu público.
  • Ojo a las faltas de ortografía, gramática y a la coherencia en el tono.
  • Si tienes web, puedes insertar un código QR que lleve directamente a un formulario o a una landing específica.
  • Utiliza técnicas de escritura persuasiva como el factor de escasez o la autoridad.
  • Aprovecha las fórmulas de copywriting como AIDA o PASTOR.
  • No descuides el diseño. A todo el mundo le gustan las cosas bonitas hechas con cariño.

Folletos blancos con textos negro y elegante escritos en francés.

Y si estás pensando en hacer tu folleto en Word...

… olvídalo. Desde Magníficas Palabras te doy la bienvenida a 2024 (aunque a lo mejor me lees unos años después…). En serio,  olvídate hacer tu folleto en Word, por muy sencillo que te resulte.

Word es un procesador de textos.

De textos.

Es decir, te sirve para escribir tus borradores de texto. No te sirve para hacer un folleto.

Aunque te dé la opción de incluir imágenes o iconitos, no es una buena idea, créeme. A lo mejor hace 15 años sí lo era porque no había muchas más opciones. Pero ahora sí.

El mundo digital es maravilloso y nos ha bendecido son numerosas herramientas de diseño y de inteligencia artificial que nos facilitan la vida, nos ahorran tiempo y nos proporcionan unos diseños fabulosos.

Y lo mejor de todo, muchos de ellos ofrecen opciones gratuitas. Echa un ojo a Canva o a Ideogram y luego me dices qué opinas de lo que de hacer un folleto en Word.

Últimos consejos para escribir un folleto desde cero

Cuando después de crear tu folleto desde cero lo tienes por fin en tus manos, te entra el subidón. No solo porque has sido capaz de crearlo, sino porque, si has seguido todos los pasos de este artículo, te habrá salido un folleto eficaz y bonito.

Para que ese momento sea mágico, unas últimas recomendaciones:

  • Deja dormir tu texto y tu diseño en la oscuridad de un cajón. Vuelve después de unos días y revísalo. Verás algunos errores o mejoras que se te habían pasado en el primer borrador.
  • Antes de mandarlo a imprimir, testéalo con personas cercanas. Tus padres, bien, pero seguramente no entiendan mucho y te dirán que qué bonito todo lo que haces. Busca personas a tu alrededor que coincidan con tu público objetivo, potenciales clientes de tu negocio. ¿Entienden tu mensaje? ¿Le resulta sencillo ver qué tienen que hacer? ¿Les falta algo de información?
  • Pide varios presupuestos, no te quedes con el primero, porque entre unas empresas y otras puede haber una gran diferencia, no solo de precio, también de calidades y de tiempos de impresión.
  • Hay vida más allá de las imprentas. Pregunta en reprografías y establecimientos similares, muchas veces son más rápidos y baratos.
  • No imprimas 4000 ejemplares la primera vez. Sé que es tentador encargar muchas unidades porque:
    • Te encanta el diseño que te ha quedado.
    • Quieres ahorrar el tiempo de mandarlo a imprimir dos veces.
    • El precio unitario es mucho más bajo que si imprimes solo 300.

Ya, pero es mejor que hagas una prueba con pocas unidades. Así puedes corregir errores sobre la marcha y volver a imprimir una nueva versión mejorada.

¿Que por qué lo sé? Porque todavía tengo guardada una caja con más de 1000 folletos que nunca, jamás, funcionaron.

Afortunadamente, después de muchos errores, pruebas y aprendizajes, hoy me salen unos folletos niquelaos que venden a la velocidad del rayo. Por eso me dedico a hacerlos para aquellos negocios que no tienen el tiempo ni las ganas de ponerse a pensar.

Magníficos folletos

Creamos folletos que venden hielo a los esquimales.

Solo texto o diseño final.

Mujer sonriente con folletos en la mano.
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